lunes 30 de abril de 2007

Creación de colectivo


Las copas de los árboles se menean al compás de mis suspiros. Y el cielo es el fiel reflejo de lo que siento en este momento.
La incertidumbre se anida sobre mis rizos color miel; y abandono mis vanos intentos de permitir que los rios riegen la angustia de mis mejillas.
Si tan sólo por un momento todo se congelara, para yo poder husmear cuando quiera detrás de tus frías montañas.
Si tan sólo supiera que me espera tras esa curva... o al final de éste camino sinuoso.
Si tan sólo fuera más fácil corretear en las praderas.
Si tan sólo...
El camino de pavimento no absorve mi desconsuelo. Y ahora yo te siento como un glaciar en retroceso.
No! No voy a trastornarme con tu mero recuerdo, al menos no hasta mañana cuando el viento otoñal traiga tu presencia a mi encuentro.
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Texto por Cecilia María Loiácono.
Cuadro por Joan Miró.

lunes 23 de abril de 2007

Esta vez vino doble!

Otoño de corazones

Cuando dos corazones se encuentran
no siempre es para toda la vida,
pero si para dejar huellas que perdurarán
por el tiempo que duren nuestras vidas.

Texto por Cecilia María Loiácono.
Imagen por ... (Realmente me encantaría que la gente ponga sus nombres!)
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Vulnerable a vos

Rodaron las lágrimas por tus mejillas.
Algo abrió la puerta, y todo juntó se escapó.
Fue como presenciar el crepúsculo en plena mañana.

Sólo sentí dolor. No te puedo ver así.
Quiero hacerte pensar un poco más en vos.
Necesito que te quieras para poder quererte mejor.

Ante tu desconsuelo mi alma se desmenuzó.
Y aunque queden chicas las palabras
están esos abrazos que saben decir mejor.

Y si hay dudas al respecto, ambos sabemos como es.
Te regalo mil arcoiris y mis sonrisas también,
al fin y al cabo sos la razón por la que escribo en esta ocasión.


Texto por Cecilia María Loiácono.
(Tal vez no sea lo mejor que he escrito, pero juro que va con todo el sentimiento, es todo lo que realmente importa. En fin... para vos... L.B.D)

miércoles 11 de abril de 2007

Aceptar


Tengo que intentar no cerrar los ojos cada vez que un rayo de sol entra directamente en mis pupilas... porque sino nunca voy a abrirlos totalemente. No es nada preocupante... al menos estoy intentando ver las cosas como son. Lo mejor de todo es que a pesar de que salí del mundo de ilusiones, vos seguís estando ahí... frente a mí; mirandome a los ojos intensamente y diciendome que todo marcha más que bien.
¿Y saben qué...? Es muy lindo ver al sol salir y resplandecer para luego ponerse en el horizonte y dar comienzo a un nuevo día.
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Texto por Cecilia María Loiácono
Imagen por .....¿? cortesía de la web