Hoy voy a hacerle justicia a un antiguo post (uno de los primeros).
Realidad escurridizaImágenes dantescas se suceden una tras otra
en lo impenetrable de mi mente.
Un antiguo resquemor
sobreviene inevitablemente.
Barruntos secretos
de situaciones
que alguna vez
escondieron un por qué.
Inefable idea que esconde mi mente a tu frente.
Y por más que los acontecimientos sucedan,
sin que se pueda hacer nada al respecto,
el tiempo se ha detenido
ante la sublime propuesta de cierto fin.
Quiero subyugar tu memoria.
Y no exonerarte por lo ocurrido.
Arrancaría tu inútil verbalismo de aquel camino.
No más dimes ni diretes;
porque esta vez se sabe
que ni siquiera el propio dolor,
es comparable con el dolor ajeno.Olvidar se convierte en el único recurso
para dominar los residuos de "vida".
Vida en éste mundo
en donde todo lo humano es relativo.
Donde entregarse por un ideal
conlleva a estrellarse contra la realidad.
Y luego volver en sí
para ver que
los demás no cumplen las reglas del juego.Y la enseñanza que se extrae no es sólo palabrerio.
Uno debe, por más que no quiera,
aprender cada una de las reglas
para luego infringir alguna.
Desconocer en éstos términos se torna complicado.
Lo inexplorado atrae y atemoriza.
Y la vida es más que sólo lo que vemos.
Se escapa más allá de nuestros sentidos.
Equivocadamente cerramos la cabeza,
ignoramos lo que obliga a ir más allá de las barreras
de las mentes cansadas por lo cotidiano
que ya es más que rutinario.
Ignoramos lo que requiere tiempo e inquietud.Ignoramos para creer que sabemos tanto,y así no sentirnos insignificantes en el cosmos inalcanzable.